viernes, 6 de abril de 2012

CARDUCHO EN EL MONASTERIO DE EL PAULAR.

En 1390, por orden de Enrique II de Castilla, se inician las obras de este cenobio cartujo, que se prolongaron a lo largo de varios siglos. La ubicación la eligió el propio monarca, y señaló a su hijo (Juan I de Castilla), el lugar de construcción, junto a la ermita existente, hoy llamada Capilla de Nuestra Señora de Monserrat.
El proyecto constaba de tres edificios: monasterio, iglesia y el palacio para uso y disfrute de los reyes. En el inicio de su construcción, se reunieron varios arquitectos, como Rodrigo Alfonso, que también interviene en la Catedral de Toledo; Abderramán, que hizo el refectorio gotico-mudejar, y Juan Guas, responsable del atrio y la portada de la iglesia y el claustro de los monjes. Ya durante el siglo XV, Juan y Rodrigo Hontañon trabajaron allí.


En 1835, como a otros muchos recintos religiosos, le afectó la Desamortización de Mendizábal. y en consecuencia, se perdieron importantes obras que decoraban las paredes de la iglesia, así como su importante biblioteca, que albergaba miles de volúmenes.
Ya pasada la Guerra Civil, en 1954, el general Franco, cedió lo que quedaba del monasterio, en usufructo, a la orden benedictina. Vinieron entonces, doce monjes benedictinos de la abadía de Valvanera, en La Rioja, para hacerse cargo del Paular.

En nuestros días, desde 1996, se ha estado llevando a cabo un plan de restauración del monasterio. Se han destinado 12 millones de euros para tal fin.

El monasterio, pertenece al estado desde 1876, y en el año 2014, finaliza la cesión del usufructo a la orden benedictina, que se realizó en 1954, por 30 años y que se renovó por otros tantos en 1984. El Ministerio de Cultura, esta preparando una propuesta integral para el conjunto.


Ahora, con la restauración terminada, y convertido en Sala Permanente del Museo del Prado, desde 2001, se ha estado trabajando en la recuperación de las 52 obras de Carducho (1576-1638), conocidas como Serie Cartujana, y que este había pintado por orden de San Bruno de Colonia, fundador de la orden cartuja, entre los años 1626 y 1632, y que se encontraban diseminadas por diversas ciudades de España.



El propio Museo del Prado, guardaba 17 de ellas, El Museo provincial de A Coruña, tenia 14, y había otras en Burgos y Valladolid. En 2006, se terminó esta recuperación y ahora podemos ver las 52 obras en el remodelado claustro. Todas las pinturas tienen un tamaño de 3,45x3,15 metros.
Las podemos ver, como están en sus bastidores, sin marcos, ya que los que tenían anteriormente, eran de escayola y se habían deteriorado.




TEXTO E IMÁGENES ACTUALES: José Casado
DOCUMENTACIÓN: Wikipedia, Museo del Prado, El Pais.

lunes, 5 de marzo de 2012

PEDRO DE RIBERA

Nació en Madrid, el 4 de Agosto de 1681 y murió, también en la capital, en 1742.

Está encuadrado dentro del movimiento Barroco, y desarrolló, prácticamente en su totalidad, excepto el Monasterio de Uclés, en Toledo, su obra en Madrid, en la primera mitad del siglo XVIII.

Discípulo aventajado de José Benito Churriguera, creador del estilo que lleva su nombre Churrigueresco, pero su trabajo, dotado de más ornamentación, provocó que se le denominara como Barroco Exaltado.

Sobre todo destacó con su trabajo en urbanismo, logrando dotar a la ciudad de puentes, palacios, fuentes, iglesias, así como edificios públicos; muchas de sus obras aun pueden verse hoy en día.

Entre los años 1718 y 1719, fue nombrado teniente del entonces Maestro Mayor de Obras y Fuentes de Madrid, Don Teodoro Ardemans, al que sucedió en el cargo, tras la muerte de este, ocurrida en 1726.

Con esta posición, pudo consagrar su prestigio en La Corte, a pesar de que el rey Felipe V, prefiriera a los arquitectos extranjeros que trabajaban en la corte en aquella época.

Pedro de Ribera, encontró apoyo y mecenazgo en el Corregidor de la Villa, don Francisco Antonio de Salcedo y Aguirre, Marques de Vadillo, que le apoyó y dio proyectos para que realizara sus obras más destacadas.

Una de las características de su estilo, era como integraba la puerta principal con la balconada superior, muy adornada.

Tenemos la suerte, de que gran parte de las obras que realizó, hayan llegado hasta nuestros días.




















Ermita de Ntra. Sra. del Puerto (1716-1718). Destruida durante la Guerra Civil, y reconstruida en 1945, por Carlos Mendoza, que hizo la canalización del Manzanares. Esta enterrado el Marques de Vadillo, mecenas de Pedro Ribera, como ya quedó dicho.


Palacio de Torrecilla (1716-1731), fue derribado, aunque se conservó la fachada, como anexo al actual Ministerio de Hacienda.

















Puente de Toledo (1718-1732)

Iglesia de Ntra. Sra. de Montserrat (1720)
Real Hospicio del Ave Maria y San Fernando (1721-1726).

La Fuente de la Fama, tambien obra de Pedro de Ribera, tuvo otro emplazamiento originalmente, como vemos en esta imagen, concretamente en Antón Martín. Ahora esta situada detras del Hospicio, eternamente en obras, en los jardines que llevan el nombre de su autor.


Portada de la Capilla (Monte de Piedad) (1723)

Iglesia de San José (1730)


Palacio del Marques de Miraflores (1731-1732)




















Palacio de Santoña (1730-1734) llamado tambien Palacio de Duque de Ugena


Iglesia Escuelas Pías de San Antonio Abad (1753)

Palacio de Perales ( 1732)

Iglesia de San Cayetano. Las obras las hace junto a su maestro Churriguera, aunque no se acabó hasta 1761, ya por Fco. Moradillo. Esta enterrado en ella Pedro de Ribera.


El Cuartel de Conde Duque (1171)

Desgraciadamente, algunas otras no han tenido, o no hemos tenido la suerte de poder admirarlas en estos momentos, como son:














Puerta de San Vicente (1726-1727). Ya que la existente, es una replica, mandada hacer por el profesor Tierno Galvan, siendo alcalde.

Puente Verde (1732), cuya imagen podemos ver.

Puente sobre el Abroñigal (1729-1732), que vemos en este dibujo.

Teatro de la Cruz (1743). Antiguo teatro, realizado a modo de corrala, y derribado , al ser catalogado como “aberración arquitectonica”


Real Seminario de Nobles (1725)


Fuente de la Mariblanca (1726), la cual podemos ver en este zócalo.
TEXTO E IMAGENES MODERNAS:
José Casado
DOCUMENTACIÓN:
Wikipedia.
Madrid Historico

lunes, 13 de febrero de 2012

LA PLAZA DEL ALAMILLO.

No vamos a detallar exhaustivamente ningún sitio desconocido, y conste que yo la he descubierto recientemente, los detalles ya los explico Jesús en su excelente blog: Pasión por Madrid, ni se van ha aportar datos históricos nuevos, solamente vamos a contar una de esas leyendas que genera una ciudad como Madrid, eso si, relacionada con esta plaza.




Junto a la calle Segovia, nos encontramos con esta recoleta plazuela. Esta zona era el antiguo Arrabal de San Pedro, y tras la reconquista cristiana, se instalaron moriscos en la zona, con lo que pasó a llamarse Barrio de la Moreria.




Debe su nombre al antiguo Alamín o Alamud (tribunal musulmán), que en ella se ubicaba. En la época medieval, parece ser que también estuvo allí el antiguo ayuntamiento.



Se dice que bajo ella, se encuentran numerosos pasadizos y cuevas, que la comunicaban con la antigua Casa del Pastor, cuyos últimos restos aun podemos ver bajo el viaducto.




En la plaza, se realizaban numerosos festejos populares. Cuenta la leyenda, que gobernando el moro Aliatar, enamorado de la bella Zaida, organizó un festejo en su honor. Este consistía en alancear un toro. Varios moros lo intentaron y fueron volteados y corneados por el bravo morlaco.




Entonces apareció un caballero cristiano que quiso probar suerte. Aliatar lo autorizó, y el cristiano alanceó al toro con gran precisión, acabando con su vida. Cuando el caballero descubrió su rostro, resultó ser el Cid Campeador.




El caballero se marchó de la ciudad, pero la bella Zaida ya se había enamorado perdidamente. Mandó disecar la cabeza del toro, y la colocó en la fachada de su casa, en la cercana calle del toro.





TEXTO E IMAGENES: José Casado


DOCUMENTACIÓN:


WIKIPEDIA



BLOG.SOMOSCENTRO




martes, 7 de febrero de 2012

JUAN GOMEZ DE MORA

Nació en Madrid, en 1586, y falleció, así mismo en la capital, en 1648. Era sobrino, del también arquitecto Francisco de Mora, que era Maestro Mayor de la Obras Reales y Maestro Mayor de las Obras de la Villa.
También tenia contacto con la Corte, por parte de su padre Juan Gómez, que era pintor de cámara de Felipe II.

Juan Gómez de Mora, recibió influencias del Renacimiento italiano, así como de la obra de Juan de Herrera, como puede observarse en sus torres. Sus edificios son simétricos, con gran riqueza decorativa, se encuadran en el Clasicismo, pero debido al citado enriquecimiento ornamental, se le considera dentro de la transición al Barroco.

Tras la muerte de su tío, acaecida en 1610, y con solo 24 años, recibe el nombramiento de maestro Mayor de las Obras del Alcázar de Madrid, así como el de arquitecto de Felipe III.

Entre sus obras más importantes están, además de sus aportaciones en El Alcázar:


El Palacio de los Consejos (1611). Aunque diseñado por su tío Francisco, fue Juan quien dirigió las obras. Fue residencia de los duques de Uceda, y a partir de 1717, por orden de Felipe V, albergó los Consejos de Castilla, Indias, Ordenes y Hacienda.

El Convento de la Encarnación (1611-1616), aunque aquí su participación no parece estar clara. Hay diferentes autores, que unos se lo atribuyen a el, otros A Fray Alberto de la Madre de Dios, arquitecto del Carmen y de los Duques de Lerma, y otros, por el contrario, creen que la participación fue conjunta.





El Convento de San Gil, (1613), desaparecido completamente, tras la remodelación de la plaza de Oriente. Ubicacion que podemos ver gracias al plano de Texeira con la numeración XXVII


La Plaza Mayor (1617-1619). La realizó en forma rectangular y porticada. Se construyó en madera y ladrillo, pero los tres incendios que sufrió, en los años 1631, 1672 y 1790, prácticamente la arrasaron, siendo remodelada por Villanueva.


Real Monasterio de Santa Isabel (1640). Realiza las trazas de la iglesia, aunque las obras las inicia Jerónimo Lázaro Goiti, terminándose en 1665.



Casa de la Villa (1640-1644). Realiza la fachada principal, dejando palpable su estilo más herreriano, con sus columnas y capiteles en las esquinas. Al construirse en granito y ladrillo, le dan una policromía particular.


El Palacio de Santa Cruz, hoy Ministerio de Asuntos Exteriores, y antes cárcel de la villa, de ahí el dicho: “dormir bajo el Angel”, por la escultura que corona el edificio. Incluso la estatua de Orfeo, que existe frente al palacio, aun no siendo la original, es obra también de Gómez de Mora. La original descansa en el Museo Arqueológico Nacional, muy deteriorada eso si.

Aunque su obra, esta realizada casi al completo en la capital, fuera de ella también dejo alguna muestra como el Colegio Real de Salamanca, y dentro de la Comunidad, nos dejo El Panteón del Monasterio de El Escorial, el Convento de las Recoletas Bernardas en Alcalá de Henares.




Y el Convento de Ntra. Sra. De los Ángeles, en El Pardo

Tuvo una manifiesta enemistad con el Conde Duque de Olivares, lo que le trajo el ser desterrado a Murcia en los primeros años del reinado de Felipe IV. En 1643, volvió a Madrid, recuperando su antiguo cargo, en el que permaneció hasta su muerte.



TEXTO E IMÁGENES: José Casado (imágenes actuales)

DOCUMENTACIÓN:

WIKIPEDIA
GANARONLOSMALOS.BLOGSPOT

jueves, 12 de enero de 2012

Mª JOSEFA PIMENTEL

Esta aristócrata, condesa de Osuna, entre otros titulos, y personalmente enfrentada a la reina, nació en Madrid, el 26 de noviembre de 1752, y falleció, así mismo, en la capital, el 5 de octubre de 1834.

Fue mecenas de artistas, escritores y científicos, y mantuvo salones literarios, de los más importantes de Madrid, convirtiéndose en la personificación de los aristócratas ilustrados del siglo XVIII.

Fue de las primeras mujeres en ingresar en la Real Sociedad Económica Matritense. Esto originó un gran debate, ya que no se admitían mujeres, con lo que se fundó la Junta de Damas de Honor y Merito, de la que fue su presidenta,

Francisco de Goya, tuvo en esta familia un gran apoyo. La duquesa adquirió una de las primeras ediciones de “Los Caprichos”, y encargó algunas obras para su gabinete, entre ellas “El Aquelarre” (Museo Lázaro Galdiano).

En 1785, Goya realizó el retrato de la condesa, de frente y luciendo las moda típica de la época, en Paris, dictada por la reina Maria Antonieta.




En 1788, realizó otro retrato, este de toda la familia, los condes y sus cuatro hijos.



Se hizo construir, en la Alameda de Osuna, en una finca de su propiedad, lo que hoy es el Parque de El Capricho, en donde daba sus fiestas con lo más selecto de la sociedad madrileña, artistas, músicos, etc.
Este parque, hoy propiedad del Ayuntamiento de Madrid, contiene lugares de especial interés, como el puente de hierro, que terminado en 1830, es el mas antiguo de España, incluso más que el Puente de Triana, que se empezó a construir en años después, en 1942.



también tenemos, en la ladera junto al palacio, recientemente restaurado, el bunker que usó el General Miaja, y que albergó la jefatura de la Región Militar del Centro, y en donde se firmó la rendición de Madrid.

Posee, también, rincones de gran belleza, y el palacio de los condes, hoy restaurado, al menos en su exterior







Una de las hijas de la condesa, concretamente doña Joaquina Téllez-Girón y Pimentel, que como su madre, estuvo muy interesada en la cultura, también fue, unos años después, retratada por Goya, en el famoso cuadro “La marquesa de Santa Cruz.”



Este cuadro, que representa a la marquesa tumbada y sosteniendo un instrumento musical, muy conocido entre los siglos XVIII y XIX, llamado lira-guitarra, tiene una polémica historia.

Salió ilegalmente de España, como regalo de Franco a Hitler.
La explicación a esto, la tenemos en la caja de resonancia del citado instrumento, que, si lo observamos detenidamente, tiene como adorno, una cruz gamada.

De este cuadro, existe una replica en el Country Museum de Los Ángeles (California), que parece ser también de Goya, pero en el que el detalle del adorno del instrumento, no es tan visible.

Después de que el Gobierno pagara 6 millones de dólares, se exhibe, desde 1986, en el Museo del Prado.



TEXTO E IMÁGENES: José Casado

DOCUMENTACIÓN:

Wikipedia

jueves, 22 de diciembre de 2011

EL GORDO DE NAVIDAD.

Todos hemos imaginado, en algún momento, que un día nos tocaba el Gordo de Navidad, y lo que haríamos con ese dinero.
Pues pongámonos en el caso de un señor: Santiago Alonso Cordero, que un buen año, acierta una combinación ganadora de la Lotería, modalidad que existía en aquella época, y gana una cifra de dinero exorbitante.

Hasta ahí todo bien, pero resulta que cuando este buen hombre va a cobrar su premio, el Tesoro Publico, le dice que no hay dinero suficiente para hacérselo efectivo, debido a lo tumultuoso de la época del reinado de Isabel II.

Retrocedamos un poco, en la Puerta del Sol, existía un convento, el de San Felipe, que se construyó en 1547, se desamortizó en 1836 y posteriormente se derribó en 1838.
Así que en aquel momento existía un gran solar, en plena Puerta del Sol, y con este solar le pagaron parte de la deuda a este señor.

Don Santiago Alonso Cordero, conocido como “El Maragato”. Había nacido en un pequeño pueblo cerca de Astorga, y se había dedicado al transporte.

Construyó en el solar, entre los año 1842 y 1845, por el arquitecto Don Juan José Sanchez Pescador, un edificio de cuatro plantas, que fue lo más moderno y lujoso de Madrid; contaba con 100 suites de lujo, almacenes y locales. Las barandillas de las escaleras de hierro fundido y los suelos de mármol. Se conoció desde entonces como “La Casa Cordero”.



Estando ubicados en el edificio, distintos negocios y cafés, de gran abolengo en la vida social madrileña.
Incluso se conserva en un chaflán del edificio, el escudo de este singular personaje.



Este hombre, fue Concejal del Ayuntamiento de Madrid en 1841, y como curiosidad, digamos que asistía a los plenos, ataviado con el traje típico Maragato.

Pero resulta que hay otros historiadores, que sostienen que la fortuna de este hombre, no provenía de la Lotería, sino de sus negocios de transporte.

La verdad es que desde Apuestas y Loterías del Estado, no han podido confirmar, ni negar la historia.


TEXTO E IMÁGENES:
José Casado

DOCUMENTACION:
Wikipedia
Madrid oculto(Marco y Peter Besas)

martes, 6 de diciembre de 2011

EL MILAGRO DE LA FISICA (GALILEO EN MADRID)

En la Plaza de Oriente, frente al Palacio Real, podemos admirar, entre las hileras de reyes y reinas, un monumento coronado por la figura ecuestre del rey Felipe IV.

Esta escultura, realizada a mediados del siglo XVII, tiene una historia peculiar, y la vamos a tratar de contar.

Con objeto de emular la escultura ecuestre de su padre Felipe III, que podemos ver en la Plaza Mayor, el rey Felipe IV, ordenó esculpir una estatua, siguiendo el modelo de la pintura de Diego Velázquez, que podemos admirar en el Museo del Prado.



El rey, eligió a Pietro Tacca, conocido escultor florentino, que ya había realizado la escultura de Felipe III. Tacca se puso manos a la obra encantado, pero enseguida se dio cuenta de que no era lo mismo pintar una imagen de un caballo rampante con su jinete, que realizarlo en una estatua.
El problema es que la parte delantera, era demasiado pesada, para poder equilibrar el conjunto, solo con las dos patas traseras, aunque también se anclase la cola.

Tacca sabía, que el rey no aceptaría ninguna excusa, y menos de índole técnico, así que decidió pedir ayuda al más grande físico y astrónomo del momento: Galileo Galilei.

Le escribió una carta, y recibió la siguiente contestación:
“El problema al que se enfrenta, es realmente curioso, y me lo planteo como un acertijo. La idea de colaborar con usted y con el maestro Velázquez, es una propuesta demasiado tentadora como para desestimarla”. Y continuaba: “Déjeme decirle, que necesitara ocho toneladas de bronce para la parte trasera de la estatua, ya que esta deberá ser de material sólido. Le enviare los cálculos, y ángulos de inclinación, en cuanto me sea posible, y no dude que tratare el problema, como si se tratara de una de mis más importantes investigaciones científicas”.

Y así fue como se juntaron en un mismo proyecto. Diego Velázquez, Pietro Tacca y Galileo Galilei, aunque también participó Juan Martínez Montañés, como ahora veremos.

Galileo, solucionó el problema de manera innovadora, ya que por aquel entonces, las estatuas eran huecas, pero la distribución del peso, debía de ser extremadamente precisa y requería de unos conocimientos matemáticos excepcionales.



El modelo, a tamaño real, se terminó en Florencia, en 1638, y se traslado hasta Madrid, en donde se haría el fundido final.
La calidad del modelo, se catalogó como de extraordinaria, pero se criticó el escaso parecido con el rey, y carecía de su porte.

La solución, la dió Velázquez, que sugirió que un amigo suyo de Sevilla: Juan Martínez Montañés, realizase la cabeza del monarca. El rey accedió, y se guardo el modelo en los sótanos de El Alcázar.
Lo primero que hizo Montañés, al llegar a Madrid, fue cortarle la cabeza al rey….bueno, a su estatua, guardando la cabeza como modelo de las dimensiones.
Seis meses tardó Montañés en realizar el encargo, tiempo que dio a Velázquez, para pintar un cuadro de su amigo, trabajando en la cabeza del rey.



Cuando se terminó el conjunto, se excavó un enorme agujero en el Campo del Moro, y se realizó en vaciado en bronce fundido. Tardo 27 días en enfriarse, se extrajo, se pulió y barnizó, y tanto el rey, como Diego Velázquez, quedaron impresionados por el resultado obtenido.

Se colocó frente al Palacio del Buen Retiro, que era la zona más chic de Madrid. Luego se trasladó frente al Alcázar, y después, de nuevo, a El Retiro, colocándose en El Parterre.
Finalmente, en 1843, la estatua se colocó en su emplazamiento actual. Sobre una base en dos relieves: uno muestra al rey Felipe IV, condecorand0 a Diego Velázquez con la Cruz de la Orden de Santiago, y en el otro, muestra una alegoría del rey, como patrón de las artes y las letras.


TEXTO E IMAGENES ACTUALES: José Casado

IMAGENES CUADROS DE VELAZQEZ: Wikipedia

DOCUMENTACIÓN:

Wikipedia
Peter y Marcos Besas (Madrid Oculto)