miércoles, 23 de febrero de 2011

PARQUE JUAN PABLO II

Siguiendo con el tema de los parques, hoy muestro uno de los ultimos, sino el ultimo de los grandes parques que hoy tenemos en Madrid, este de corte totalmente moderno y conceptual, que dirian algunos.

Ubicado en el barrio de Hortaleza, esta dedicado al Papa polaco, tras el compromiso del Ayuntamiento, como agradecimiento a las visitas que realizó a la capital.


Se encuentra en la Avenida del Machupichu, cerca ya del Campo de las Naciones, y tiene 31,55 ha. La misma avenida del Machupichu lo divide en dos partes diferenciadas: La zona estacional o “Jardín del Sol y el Agua” y la zona temática o ”Jardines Mediterráneos”. Cada una de estas partes, tienen una unidad temática: el agua. Representa el elemento primordial y el recurso fundamental en todas las culturas, un elemento ornamental, protagonista en este parque, en uso, aprovechamiento y gestión. La zona de los jardines mediterraneos, tiene las siguientes particiones:





El Palmeral. Zona a la entrada, recreando los oasis de oriente, incluso la zona infantil, tiene figuras de camellos.












El Jardín Medieval. En la Edad Media, el concepto de jardín cambia, y son los monjes, los que crean jardines cuadrangulares para los claustros, además de utilizar sus conocimientos de herboristería para cultivar tanto plantas con fines medicinales y farmacologicos, como plantas aromaticas para usos culinarios.


El Jardín de Oriente Próximo o Jardines Colgantes. En Mesopotamia, junto al Tigris y al Eufrates, nacen los primeros jardines, eso sin saber si contar el Jardín del Edén, que se dice que estaba ubicado en esa zona.




El jardín Árabe. Está representado en formas de terrazas, con las que aprovechaban la orografía del terreno para los cultivos, reteniendo el agua en estanques y albercas, evitando así la erosión del terreno. El uso de albercas y canales era de uso frecuente. El Paraíso. La creación de jardines, tiene sus antecedentes míticos, en la idea del Paraíso. Aquí esta representado por la isla dentro de la ría, a la que llegan los justos, tras pasar por un puente. El Jardín del Sol y el Agua, esta como se ha dicho, al otro lado de la calle.


Tiene las siguientes singularidades: La estructura de esta parte del parque, es el Sol, que es el eje que, con sus rayos permite crecer al parque, en forma de espiral. La representación del sol, se establece con una plaza principal, que alberga un monumental reloj de sol, el más grande de España, con 34 metros de diámetro y un gnomon con 4,5 metros de altura.


Sobre este eje gira el diseño, con cuatro laminas de agua que fluyen hacia el exterior y que representan los Cuatro Ríos del Paraíso, que caen en pequeñas cascadas.





Los Viales y Caminos- La red de caminos, se compone de caminos de zahorra y hormigón. El camino principal, que lleva al reloj, se encuentra recorrido por una pérgola de acero, en el que se han plantado rosas trepadoras.


Las Areas Ajardinadas. Están inspiradas en la jardinería mediterránea. Se ha diversificado la elección de especies, pero respetando siempre la importancia de las especies autóctonas y mediterráneas.



TEXTO E IMAGENES: José Casado

lunes, 14 de febrero de 2011

PARQUE DE BERLIN

Mientras completo los trabajos sobre Francesco Sabattini, Pedro Ribera, Juan Gómez de Mora, y algún otro arquitecto, voy a ir mostrando trabajos sobre parques madrileños, digamos ..menos conocidos.
El Parque de Berlin, es un parque de unas 5 hectáreas, exactamente 4,92, y esta situado en el Barrio de Ciudad Jardín, en el distrito de Chamartin. Se encuentra entre las calles San Ernesto, Marcenado, Avda. de Ramón y Cajal y Doctor Marco Corera, esta ultima paralela a Príncipe de Vergara.

Fue inaugurado en 1967, por el entonces alcalde de Berlín, y posteriormente Canciller alemán: Willy Brandt, y Arias Navarro, como alcalde de Madrid.

Esta diseñado en distintas alturas, siendo la zona baja, la que se encuentra frente a la iglesia de Ntra. Sra. De Guadalupe.
En esta zona, tenemos la fuente principal, que esta dedicada al “derribo del muro de Berlín”, del que existen 3 piezas originales del mismo, en el interior de ella, desde 1990, como reza la placa.

Las pintadas son las originales que tenia el Muro, y sobreviven pese al celo de algún empleado municipal, que se empeñó en limpiar el ”trabajo de los gamberros”, antes de que llegara el señor alcalde para la inauguración.


En el plano inclinado del parque, tenemos un monumento dedicado a Beethoven.













Otro dedicado a Alvaro Iglesias, que murio en un incendio, tras sacar a varias personas.



Y otro que representa a la ciudad de Berlin, con su emblema: un oso.



En la zona superior, hay un pequeño auditorio, y una zona de canchas polideportivas. A pocos paso del auditorio, tenemos una zona infantil y una pequeña fuente, que varias veces ha sido clausurada por diferentes atascos. Las dos fuentes, han albergado, en distintas ocasiones población piscícola, incluso patos, pero siempre por actos de vandalismo eran exterminados.

El parque cuenta con una Senda Botánica, con diferentes especies de árboles, plantas y arbustos, como: Lavanda, romero, secuoya, ciprés de Monterrey, pino piñonero, acebos, Arizona, castaño de las indias, etc.



TEXTO E IMAGENES: José Casado
DOCUMENTACION: WIKIPEDIA, MUNIMADRID.

lunes, 24 de enero de 2011

EL ARROYO ABROÑIGAL

Su origen estaba en las Peñas de Valnegral, junto a la aldea del mismo nombre o también Val del Nogueral, de donde derivó a “breñigal”, y después a “abroñigal”, en lo que hoy es Chamartin, mas o menos en la zona en la que esta ubicada la urbanización Virgen del Cortijo.

Desemboca en el Manzanares, junto al Puente de Vallecas y la estación de contenedores El Abroñigal.

Hoy en día, esta soterrado bajo el manto asfáltico de la M-30, y era sobrevolado por dos puentes: El de Ventas y el de Vallecas. Aquí podemos ver el de Ventas, en la llamada Avenida de Aragón

















Y aquí vemos el de Vallecas, con sus famosos “tres ojos”
La primera vez que se nombra oficialmente al arroyo de Valnegral, es en el Fuero de Madrid, de 1346. Y según el Diccionario Enciclopédico de Isabel Gea, este tenia un afluente que era el arroyo de la Castellana, parece ser que llamado Arroyo del Clavel, que confluía con el Abroñigal, a la altura de Méndez Álvaro, y que tenia su nacimiento en el Arenal de Maudes, en donde hoy estaría la Plaza de Cuzco, aldea que más tarde pasaría a formar parte del pueblo de Chamartin de la Rosa.

El arroyo Abroñigal, fue muy importante en su momento, ya que regaba grandes extensiones de terrenos, propiedad la mayoría, de la Orden de Calatrava, que por aquel entonces, estamos en 1206, eran los propietarios de las tierras. En esa época, el rey Fernando III, El Santo, prohibió que las ordenes militares pudiesen comprar terrenos del Concejo de Madrid.

Aquí vemos una imagen, del cauce seco del arroyo, a su paso por Vallecas


El primer puente que nos encontrábamos en su camino, como hemos comentado, era el Puente de Ventas. Se realizó en siglo XVII, parece que sobre un proyecto de Juan Gómez de Mora, con un coste de 100.000 reales de vellón.

Después nos encontrábamos, con el Puente de Vallecas. Se le encargó a Pedro de Ribera, hacia 1731, que ya había acabado el Puente de Toledo, dos proyectos para su realización, uno en madera y otro de albañilería. Se escogió este ultimo acabado, y tuvo un coste de 65.000 reales de vellón.
Posteriormente, el Puente de Ventas fue reparado en 1744, por Sachetti, con un coste de 10.000 reales de vellón, y el de Vallecas, se reparó en 1751, por el arquitecto Manuel de Villegas, con un coste de 6.311 reales de vellón.

En este mapa, podemos observar la ubicación de los dos puentes citados.




En este otro mapa geológico, podemos observar la ubicación de los arroyos de Madrid. Podemos ver el Abroñigal, el Meaques, etc.




TEXTO: José Casado.
MAPAS: Instituto Geológico
BIBLIOGRAFIA: Paloma Torrijos, Wikipedia.

viernes, 7 de enero de 2011

LOS LEONES DE LAS CORTES

El edificio del Congreso, se construyó sobre el mismo emplazamiento que, antiguamente ocupaba el Convento del Espíritu Santo, que había sufrido un incendio en 1823, y que fue demolido en 1842.
La Primera piedra del Congreso, se colocó en 1843, por la reina Isabel II.

Parece ser, que el arquitecto que diseño el edificio, don Narciso Pascual y Colomer, no incorporó ningún adorno para la entrada del mismo, y simplemente se limitó a colocar dos farolas.

Se recabó la ayuda del escultor italiano Ponciano Ponzano, que por aquel entonces, comenzaba a tener gran predicamento. Este, se inspiro en un edificio que existía en Zaragoza y que presentaba en su fachada dos gigantes.

El arquitecto, propuso decorar la entrada del Congreso, con dos leones, sentados con largas melenas. La propuesta se aceptó, y Ponzano esculpió las figuras, las fundió e hizo dos moldes en yeso, a los que aplicó una pintura de bronce.

En este grabado de la época, puede apreciarse el resultado final.


En 1851, las estatuas fueron colocadas, sobre unos pedestales. Pero no es de extrañar que al cabo de un año, estas presentaran graves deterioros, debido a la intemperie.

Ante esta situación, la prensa y los propios parlamentarios, reclamaron una solución, que apuntaba a que los leones se fundieran en bronce. Cuando recurrieron a Ponzano, esta ya en el cenit de su carrera, acababa de ser nombrado miembro de la Real Academia de las Bellas Artes de San Fernando, molesto con el Gobierno por algunos problemas de pagos, presentó un presupuesto tan elevado, que se consideró inaceptable.

Se recurrió entonces, a Ricardo Bellver, que ya había construido su famoso Ángel Caído, que tras un año de trabajo, presentó sus dos leones en piedra. Pero resultó que el Gobierno los consideró. “Poco impactantes e indignos”, de ser colocados en lugar tan principal.

Estos dos leones, se vendieron, y terminaron en la entrada del Jardín de Monforte, en Valencia, propiedad del marques de San Juan, en donde siguen estando, en la actualidad, como podemos ver.
Tras este contratiempo, el Gobierno consultó con el ejercito, sobre la posibilidad de que los leones originales de Ponzano, fuesen fundidos en bronce en una fabrica de artillería de Sevilla. El proyecto, se paralizó durante dos años, debido a los cambios de gobierno.

Hubo una propuesta de que se fundieran en Paris, para evitar mas retrasos, pero la reina Isabel II, tomó cartas en el asunto declarando que: ”Seria vergonzoso par España, que un monumento dedicado al Congreso de los Diputados, se hiciese en el extranjero”. Entonces se dió la orden de fundirlo en Sevilla, al coste que fuese.

Aprovechando que hacia algún tiempo, tras la batalla de Wad-Rass, contra Marruecos, el general O’Donnell, había incautado varios cañones y las llaves de la ciudad de Tetuán, se realizó la fundición, pero surgieron problemas técnicos, debido a la composición de la aleación de cobre y zinc, ya nunca se habían hecho una colada que no fuese para hacer cañones.

Mientras tanto, el Gobierno, había llegado a un acuerdo con Ponzano, y el escultor volvió a esculpir los leones, pero esta vez, colocando una pata de cada uno, sobre una esfera. Al final la fundición se realizó, bajo la supervisión de Ponzano. Así que el escultor es autor, tanto de los leones de la entrada, como del frontispicio que corona el edificio.

Una vez solventados los problemas, las dos esculturas, de 2.219 Kg, y 2.668 Kg de peso, fueron presentados a la prensa de Sevilla, en 1865.

Una vez que fueron trasladadas a Madrid, y antes de su colocación, volvieron a surgir problemas. Esta vez, los propios parlamentarios, argumentaron que no se sentían bien con el hecho de que se hubiesen fundido con un botín obtenido en una guerra impopular e imperialista.


Tras siete años de discusiones, y gracias a la mediación de Federico Madrazo, pintor, y del Marques de Cubas, parlamentario y Alcalde de Madrid, se aprobó su colocación, veintidós años después de su encargo!! Y es que, las cosas de palacio, van despacio....

Aquí podemos ver imágenes de la época.







TEXTO: José Casado.
IMAGENES: José Casado, Wikipedia, Archivos en Internet(fotos antiguas)
BIBLIOGRAFIA: Wikipedia, Madrid Oculto de Marco & Peter Besas

lunes, 3 de enero de 2011

EL GASOMETRO

En la Ronda de Toledo, junto a la Puerta de Toledo, podemos ver una anacrónica construcción en mitad de un pequeño parque.

La chimenea a la que hacemos referencia, es, aparte de la puerta del parque, lo que queda de una antigua fabrica de gas, conocida en la época como El Gasómetro.

La Sociedad Madrileña para el Alumbrado de Gas, constituida el 20 de febrero de 1846, construyó, en 1848, en unos terrenos cedidos por el Ayuntamiento, una fabrica de gas, destinado al alumbrado publico. En su diseño tuvo gran importancia el ingeniero polaco Tomasz Francisek Batmanski.

La fabrica, tenia varios hornos, a unos de los cuales pertenecía la chimenea que ha llegado hasta nuestros días, almacenes de carbón, que era la materia prima, varios depósitos para almacenar el gas, fragua, así como los edificios de las oficinas y viviendas para los empleados.

Los primeros lugares que recibieron el suministros de gas, fueron los organismos oficiales, algunos palacios y los teatros. Las primeras calles iluminadas, fueron el paseo y la calle del Prado, y la calle del Lobo. Debido a la fuerte demanda, fue necesario ampliar las instalaciones.

En 1856, la sociedad se declaró en bancarrota, y se hizo cargo de ella la empresa Crédito Mobiliario Español, pasando, en 1865 a la Compañía Madrileña de Alumbrado y Calefacción por Gas.


En 1876, se suministraba gas a 4.250 farolas y en 1929, todavía 21.000 focos públicos, dependían de esta fuente de energía.

La escasez de carbón, provocada por la Primera Guerra Mundial, obligó al Ayuntamiento a hacerse cargo de la fabrica, entre 1917 y 1922, a través de la empresa Gas Madrid. A partir de los años cuarenta del siglo XX, se fue sustituyendo el alumbrado de gas, por el eléctrico.

La fabrica se traslado, en 1967 al barrio de Manoteras, siendo derribada la fabrica de la Ronda de Toledo.

martes, 30 de noviembre de 2010

JUAN DE VILLANUEVA

Nació en Madrid (15-09-1739 a 22-08-1811), hijo del escultor Juan de Villanueva y hermano del arquitecto Diego de Villanueva, que fue su maestro y protector.

Con tan solo 11 años, entró como alumno en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. En 1758, marchó a Roma, para realizar estudios, en donde estuvo durante 7 años.
A su vuelta, y ya instalado en Madrid, fue nombrado, en 1777, Académico de Merito de la Academia de San Fernando, y Carlos III, le nombró arquitecto de príncipes e infantas, y desde 1781 fue el arquitecto encargado de San Lorenzo de El Escorial, y Carlos IV, le nombró arquitecto mayor.

Su obra más relevante es, sin duda el Gabinete de Historia Natural, hoy Museo del Prado (proyectos de 1785 y 1787), convertido en Museo del Arte en 1814.


En El Escorial, acometió diversas obras, como el cerramiento de La Lonja, La casita de los Infantes, la Tercera Casa de los Oficios, respetando la linea marcada por Juan de Herrera en la Primera y la Segunda Casa de Oficios.

En El Pardo, acometió la construcción de la Casita del Príncipe. Palacete construido en granito y ladrillo, de planta horizontal, de estilo neoclásico construido a finales del siglo XVIII.



En Madrid en 1781, realizó la restauración del Oratorio del Caballero de Gracia.


y las puertas de acceso al Jardín Botánico.


así como el llamado Pabellón Villanueva , en su interior.


En 1787, presenta el proyecto para la galería de columnas acristalada del actual Ayuntamiento, en la Plaza de la Villa, que es la fachada norte, la que da a la calle Mayor.

También se encargó de la remodelación de la Plaza Mayor, tras el incendio acaecido en 1790, dando lugar al Arco de Cuchilleros y el Portal de Cofreros.



Realizó el Observatorio Astronómico, en El Retiro, en 1790.


Un año antes de su muerte, realizó la obra conocida como La Gruta del Campo del Moro o Túnel de Napoleón, que era un pasadizo que unía el Palacio Real con la Casa de Campo.


Por ultimo, merece mención la Fuente de Villanueva. Sita en el Paseo de Camoens, en el Parque del Oeste.

Esta obra, pese a llevar su nombre, no es suya, sino que se realizó para enaltecer su obra. El concurso publico, lo ganaron Víctor D’ors y Santiago Costa. Se inauguró en 1952, colocándose originalmente en la Glorieta de San Vicente, donde estuvo hasta 1995, que se trasladó a su emplazamiento actual.


En el pilón había tres grupos escultóricos en la obra original, pero tras el traslado, estos se eliminaron.

Los grupos eran: el Madrid de San Isidro, el Madrid artesano y el Madrid capital. El primero de ellos, se encuentra en la Dalieda de San Francisco,


El segundo en El Retiro,


y el tercero, es de suponer que se encuentre en La Casilla de la Casa de Campo (almacén municipal).

Es autor de multitud de obras, tanto en Madrid y alrededores, como fuera de nuestra comunidad, como de la traída de aguas de Palencia, la Capilla de Palafox, en la catedral del Burgo de Osma (Soria), ampliación del Archivo de Simancas, la iglesia de Turleque (Toledo), batanes de pólvora en Ruidera, el Real Instituto Asturiano, en Gijón, etc., así como es autor de algunas obras que no han llegado hasta nuestros días, como los Lavaderos Municipales, en Virgen del Puerto, el Palacio del Buen Retiro, las Caballerizas Reales, junto a la Puerta de San Vicente, etc., etc.

El 22 d agosto de 1811, estando aun al frente de sus obras, fallece, y es enterrado en secreto, en un nicho en la Iglesia de San Sebastian, en la calle Atocha, 39, sede de la Congregación de Arquitectos.


Texto e imágenes: José Casado


Bibliografía:
Antehistoria.com
Wikipedia.
Viendomadrid.com
Pedro Monleon Gavilanes.

lunes, 15 de noviembre de 2010

EL PALACIO EPISCOPAL DE ASTORGA

Antonio Gaudi, máximo exponente del modernismo, nació, según parece en Reus, parece ser que los biógrafos no se ponen de acuerdo, el 25 de junio de 1852.

Su obra se circunscribe casi en exclusiva a Cataluña, en donde dejó obras sobradamente conocidas, como La Pedrera, el Parque Güell, además de su obra cumbre: La Sagrada Familia.
Sin embargo, fuera de Cataluña firmó tres obras: El Palacio Episcopal, en Astorga, la Casa Botines, en León y El Capricho en Comillas.

En Astorga, ciudad estratégicamente situada en el Camino de Santiago, tenemos constancia de que ya existía un palacio episcopal en el siglo X. Más tarde, tenemos constancia de otro, que, situado dentro de las murallas, la reina Doña Urraca, donó al obispo Don Pelayo, en 1120.

Este edificio, sufrió varias modificaciones, hasta que un devastador incendio lo destruyó el 23 de diciembre de 1886.

En aquel tiempo, era obispo de Astorga Joan Baptista Grau i Villapinos, natural de Reus, y conocedor de la obra de Gaudi, le encargó la construcción del nuevo palacio episcopal. Encargo que Gaudi aceptó en febrero de 1887.

En esa época, Gaudi trabajaba en el Palau Güell y en la cripta de la Sagrada Familia. En junio de ese mismo año, envió los planos al obispo Grau, y en septiembre, la Junta Diocesana envió a la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando los planos para que los aprobaran.
Tras una serie de modificaciones, cosa que enfado enormemente a Gaudi, (quien seria el iluminado que se atrevió a enmendar la plana a Gaudi) se aprobaron y la obra salió a subasta, siendo el adjudicatario Policarpo Arias Rodriguez, por una cantidad de 168.520 pesetas.

Se iniciaron las obras a buen ritmo, colocándose la Primera Piedra, el 25 de junio de 1889. Estando las obras muy avanzadas, muere el obispo Grau, y del palacio ya asomaba la tercera planta, y la Junta Diocesana, decide hacer economías, y propuso a Gaudi una serie de modificaciones, este, mostrando su carácter, se negó en rotundo, retirando a todo su personal y abandonando la obra.

A partir de este momento, se hicieron cargo de las obras otros arquitectos; Francesc Blanch i Pons, que estuvo solamente de enero a julio de 1894; Manuel Hernández y Álvarez Reyes, que no aportó nada.

El obispo Julián de Diego y Alcolea, entendió la idea de Gaudi, y marchó a Barcelona, con la idea de convencerlo de que retomara las obras, cosa a la que se negó rotundamente.

El obispo Miranda, sucesor de Diego y Alcolea, encargó las obras al arquitecto Ricardo Garcia Guereta, quien realizó los planos de finalización, que diferían sustancialmente de las ideas de Gaudi, mucho más atrevidas e imaginativas. Acabando las obras en el año 1913.

Tiene aspecto de castillo medieval, construido en granito del Bierzo. De estilo neogótico, presenta elementos militares, almenas, torres, etc.

Esta orientado sudeste a noreste, la planta es rectangular, con las torres colocadas en las esquinas, siendo una de ellas de más diámetro, ya que contiene la escalera de caracol que comunica cada una de las cuatro plantas que tiene.
En la planta principal, alrededor de la pieza central, están agrupadas la espectacular capilla, que forma en el exterior, un triple ábside, con vidrieras, arbotantes y gárgolas, y en el interior los vitrales refuerzan la magnificencia del conjunto; la sala del trono, el despacho del obispo y el comedor de gala.


Aqui podemos ver la capilla.

Vemos tambien el Salon del Trono
Este es el despacho del obispo.

Aqui podemos ver el comedor
Esta es la entrada al palacio, en donde estan ubicadas las taquillas del museo.


En el interior del edificio, esta ubicado el Museo de los Caminos, dedicado a los distintos caminos de Santiago, en donde podemos admirar diferentes obras, tanto pictóricas como escultóricas. Y donde podemos ver desde tallas románicas, del siglo XII, hasta obras actuales de artistas locales.

AGRADECIMIENTOS:
D. José Fernández, director del Museo de los Caminos

IMÁGENES Y TEXTOS:
José Casado

BIBLIOGRAFIA:
www.gaudiallgaudi.com
Wikipedia